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¿Serás de redes sociales?

Actualizado: 17 mar

Somos seres sociales indudablemente; necesitamos relacionarnos a través de la amistad, el amor, la conexión, la intimidad, compartir, trascender, entendimiento, apoyo y muchas otras cualidades que solo ofrece el contacto social genuino. Todos esos contactos ayudan a estabilizar la necesidad de validación falsa que se ofrece en redes sociales por internet, entre ellas quiero incluir Facebook, Instagram, tiktok, Snapchat y las páginas de onlyfans y pornografía en general, pues están supliendo las mismas necesidades humanas con un contenido diferente. Este hecho afecta a proveedores de contenido y a consumidores. Al final, las redes sociales pueden distorsionar la realidad debido a la variedad y cantidad de contenido que termina alterando la percepción del consumidor. Lo que ocurre es que son muy fáciles y casi gratis de consumir. Lo cual implica un mínimo esfuerzo para obtener máxima gratificación.



He pasado por todo lo anterior. Me ha llamado la atención la tendencia del cerebro a querer volver a repetirlo. Para entender por qué el cerebro busca este comportamiento, me he examinado y he indagado. El aislamiento o rechazo, que son heridas de la niñez que casi todos traemos en mayor o menor grado, genera la necesidad de validación. La validación se genera fácilmente a través de la respuesta instantánea de las redes sociales a lo que se busca, y entre más estimulación, mayor necesidad de validación o respuesta. Las redes generan este tipo de dinámica, creando continuas descargas de dopamina en el sistema nervioso, sobrecargándolo y volviéndolo adicto a este ciclo de estimulación y recompensa. Este es el principio de los vicios en general. En algunos casos las raíces pueden ser más profundas que en otros, pero todos merecen atención.

Este comportamiento al final genera vacíos, pues ante la aparente recompensa inmediata que genera la respuesta de la red social, no hay nada verdadero y sostenible que realmente se ocupe de nuestras necesidades sociales reales. Al final del ciclo se puede percibir un sentimiento de pérdida de tiempo, vacío o hasta cierta culpa o vergüenza. Estos dos últimos sentimientos afectan el autorrespeto y la confianza en sí mismo. Teniendo consecuencias más allá en términos de autovaloración y autoestima.

Lo anterior no quiere decir que es el fin. Para nada. Es más, creo que ante esta realidad todos los niños, jóvenes y adultos deben estar equipados con las herramientas que les permitan contrarrestar y entender estos efectos perjudiciales de las redes sociales. Más aún cuando hoy hay tanta ruptura familiar y los niños se crían sin la presencia de uno de los padres sintiendo que ellos no han sido suficientes, lo cual los lleva a buscar validación y conexión en lugares aparentes, como las redes sociales.

Entonces, una de las formas para reencaminar el comportamiento social ficticio entre nuestra humanidad y las redes, y eliminar los vacíos y otros sentimientos negativos que esta interacción genera, se llama "alineamiento interno", enfocado en llevar a cabo actos repetidamente alineados con los principios, valores y creencias personales. Este es un trabajo personal que al final capacita al individuo para interactuar de manera natural y real con su entorno social, con una autoestima, autovaloración, autorespecto y seguridad saludables para él y su entorno. Este no es un proceso rápido y mucho menos inmediato. Al final, es la construcción de nuevos hábitos hasta hacerlos parte de la identidad. No es necesario comenzar con varias modificaciones. En mi caso, yo lo hice escalonadamente:


  1. Darle valor a mi palabra con los demás.

  2. Arreglo de la cama en las mañanas.

  3. Darle valor a mi palabra conmigo mismo.

  4. Ir al gimnasio cada día de por medio.

  5. Escribir una reflexión cada día de por medio.

  6. Ayuno intermitente.


A medida que consolidaba un paso, iniciaba el otro. Algo valioso de esta experiencia es que identifiqué que, alcanzando el nivel 4, el efecto de un paso más ayuda a aumentar el logro en los demás pasos. Es decir, se logra lo llamado "momentum". En mi caso, esto no ha sido un proceso rápido, ni tampoco he buscado que así lo sea. Crear hábitos es un tema de amar el proceso más que los resultados. Los pequeños logros de cada día, a medida que nos damos cuenta de cómo nuestro cerebro se somete a lo que le comandamos.

Por lo tanto, no somos de las redes sociales; nadie lo es. Las redes son un instrumento para que lo utilicemos para nuestro beneficio y no lo contrario. Hay que saberlas utilizar de esa manera.

 
 
 

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